miércoles, 10 de abril de 2013

LA DEMOCRACIA REHEN DE INDESEABLES


 
Los ciudadanos no damos crédito a lo que está sucediendo.

Cada día, acudimos a un incesante desfile de barbaridades y despropósitos, todos ellos cometidos por nuestros gobernantes, representantes públicos, partidos políticos, sindicatos pesebreros, patronal insaciable, jueces, fiscales e incluso en ocasiones con la complicidad de algunos medios de comunicación…

Recortes en sanidad, educación, ley de dependencia…, servicios públicos tan básicos e importantes que jamás deberían ser tocados, son pasto de las llamas de lo que pretenden vendernos como “solución para salir de la crisis” y pasan a convertirse en gran negocio millonario de los poderosos que pagaron campañas electorales e hicieron prestamos a fondo perdido a los que ahora tienen nuestra vida en sus manos.

Los ciudadanos no podemos entender, que el dinero que de diversas formas entregamos diariamente a la administración pública, sea entregado a los bancos especuladores causantes de esta situación que vivimos, que estén siendo los ciudadanos los que sufran las consecuencias de los errores de gestión y avaricia de estos, junto con la complicidad de las autoridades políticas que lo han consentido.

Es ya un sentir popular, que algo muy gordo está sucediendo en este país, y no me refiero tan solo a la “crisis económica”, por llamar de alguna manera a la situación que vivimos. Las personas honradas se sienten huérfanas de la democracia que tan segura creían tener, y es que escándalo tras escándalo, ha ido enfermando la confianza que teníamos depositada en nuestro antes incuestionable sistema democrático.

Los ciudadanos somos los responsables de todo lo que nos está sucediendo, por culpa de nuestra pasividad e inacción, ha sido la escoria de la sociedad la que se ha apropiado de nuestro sistema democrático.

Para poner un ejemplo claro, no existe forma posible de que los dos grandes partidos políticos que se alternan periódicamente en el poder y por muy mal que lo hagan, bajen nunca la media de 7.000.000 de votos. En sus filas (y no me refiero a sus afiliados ni a idealistas ingenuos que en ocasiones militan en ellos), no hay más que personas egoístas e interesadas buscando obtener beneficio personal de mil maneras.

La incultura política y dejadez de la gente corriente, la cual paradójicamente siempre termina soportando las consecuencias de las acciones interesadas de estos indeseables. Provoca que los representantes públicos elegidos por los mismos, para representarles y organizar, todos los servicios necesarios para que nuestra sociedad funcione, se permitan el lujo de sentirse dueños y señores del sistema, tanto, que se atreven a criminalizar a los ciudadanos libres que simplemente pretenden hacerse oír por medio de los “escrache”, donde pretenden recordar a sus representantes, que en muchas ocasiones y detrás de las decisiones tomadas por ellos, hay mucho sufrimiento provocado a la población (sus jefes).

¿Pero qué es lo que  está pasando aquí?, ¿vivimos en una verdadera democracia?, ¿Al servicio de que o quienes trabajan “nuestros representantes públicos”?

Ladrones, crueles, insensibles, cobardes, asesinos y aprovechados, son algunos de los calificativos que podríamos usar para definirlos, pero creo que la palabra MISERABLES, podría ser la expresión más acertada con la que catalogar a la inmensa mayoría de los representantes públicos que dirigen las instituciones desde la primera hasta la última.

El pueblo, al igual que causante de esta situación, deberá ser quien por medio del activismo y asociacionismo ciudadano, de solución al grave problema que tenemos encima. No esperemos a que los parásitos indeseables que nos dirigen, sean quienes resuelvan esta situación, pues el problema son ellos. Los zorros se han apropiado de la vigilancia del gallinero, y debemos tener claro, que mientras sus necesidades estén cubiertas, permanecerán ahí asfixiando al pueblo y robándole hasta la última miga de pan para que a ellos no les falten privilegios.

TENEMOS QUE REACCIONAR YA!!

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