martes, 30 de octubre de 2012

Recuerdos de mi niñez


                     RECUERDOS DE MI NIÑEZ

 

Ya el medio siglo a pasado, por la primera vez, las luces de mi niñez, me dejaron asombrado.

Hoy de otras luces cegado, vuelvo atrás en el pensamiento y dentro del alma siento una llama abrasadora, que se yergue destructora y me quema a ritmo lento.

Recuerdo que yo tenía, ocho años solamente y sin mancilla en mi frente, jugueteaba y corría, tan solo el ansia tenía que se  siente siendo niño y tan solo necesitaba amor, protección y cariño.

Pero llego aquel verano horrendo y estruendoso y un huracán belicoso rasgo el cielo soberano.

Se me cayó de la mano el juguete que tenía, vi que la gente corría, los hombres himnos cantando y las mujeres llorando, sin saber que sucedía.

¡La guerra gritaban unos!, ¡justicia! Otros decían, las armas otros pedían, pero a abrazarse ninguno.

Fueron tres años de ayuno para los niños de España, que con la cara huraña, cambiaron en ocasión sus caballos de cartón, por escopetas de caña.

Que largo el tiempo se hizo, cuantas noches sin cenar, cuantos días sin jugar y con el rostro pajizo.

Cuanto soldado enfermizo vi pasar por el camino, cuantos pájaros sin trino, cuantas cosas sin hacer, cuántos niños sin nacer y cuantos pies sin destino.

Si aquello fue necesario, eso juzgarlo no sé, pero nunca olvidare de mi casa el escenario.

Siempre vacío el armario, los bolsillos al revés, siempre descalzos los pies, siempre la camiseta rota y para tan gran derrota, pobre la victoria fue.

Hoy que los arboles veo con pajaritos cantando y los hombres trabajando en un continuo ajetreo.

Recuerdo, medito y creo, que ahora la vida atesora, la alegría encantadora, que yo en mi niñez perdí y me digo para mí ¿Por qué no he nacido ahora?

Todavía perdura en mi grabado sobre mi piel, la historia del drama aquel, que siendo niño viví, del miedo que padecí, no me quisiera acordar, me conformo con recordar llegado a mi madurez, que soy un niño otra vez, para aprender a jugar.

 

Faustino Sanchez (Albatera)

domingo, 28 de octubre de 2012

Lo que sienten los abuelos


          LO QUE SIENTEN LOS ABUELOS

Voy a decirles a ustedes con cariño y humildad, esta corta poesía basada en la realidad

Recuerdo siendo pequeño, igual que todos ustedes, teníamos grandes respetos sin tener tantos placeres.

Entonces era sagrado contestar a los mayores, que con mucha educación cumplíamos los menores.

Fuimos muy poco al colegio, hay que decir la verdad, pero si nos enseñaron a tener que respetar.

Ahora estudian muchos años y tienen mucha cultura, pero tocante al respeto, no hay ninguna asignatura.

Y deberíamos tenerlo, sépanlo los superiores, que bien merece un suspenso, quien contesta a los mayores.

Los hijos deben ser hijos, aun sobrados de potencia, los padres deben ser padres, por muchos años que tengan.

No hay cosa que a los padres les cause mayor placer, que les respeten sus hijos, por muy crecidos que estén.

Se encuentran entusiasmados, llenos de felicidad, pero si ven lo contrario, lloran en soledad.

Se encuentran acobardados, constantemente sufriendo, pidiendo con ansiedad, que los lleve el padre eterno.

Esto es triste y doloroso, más que nada inhumano, el no tener un cariño, al llegar a ser anciano.

Los nietos a los abuelos, los quieren cuando son niños, pero según van creciendo, les van perdiendo el cariño.

Si el abuelo les reprende, le contestan enfadados, tu ya no entiendes “ni papa”, porque estas muy anticuado.

Por la mañana muy temprano, dicen muy fuerte y sin duelo, “no hay quien duerma en esta casa con las toses del abuelo”.

A muchos seres les pasa, todo lo que estoy diciendo,. Que dios se lo tenga en cuenta, lo mucho que están sufriendo.

Faustino Sanchez (Albatera)